Cuando aún tenía mi jardin en Hite, mi vecino en la Isla Convento era Allez (que ocasionalmente cambiaba el nombre de la isla a Allez II🙂 ). En una exploración cameada por su casa (sorry Allez🙂 ) exploré las obras de arte con los que había decorado Allez toda su casa. En particular, quedé impactada con un Picasso que nunca había conocido, Les Demoiselles d’Avignon. Qué inculta yo.🙂

Hace poco colgué en nuestra casa la reproducción de Les Demoiselles d’Avignon de Picasso que posteriormente me regaló Allez. Poco a poco he ido aprendiendo de la importancia de este cuadro que me encantó desde la primera vez que la vi. Cada vez que la veo, me conmueve, me distrae, me estimula… pero no por algún sentido de significado, sino por la fuerza muda que emite esta obra maestra.

Este año cumple 100 años esta obra, que marcó el inicio del modernismo, influyendo enormemente en el arte que lo siguió. Este magno ensayo explica el tremendo impacto de esta obra.

Update: Esta es la original, que yace en el MOMA de Nueva York.